El periodismo, siempre ha sido una manera de exponer los ideales de una sociedad. Desde el punto de vista social, puedo decir, que es una fuente de información para mantenernos meramente informados, no solo de lo que ocurre en Puerto Rico, si no, en el mundo entero. Un periodista, logra a través de sus narraciones y escritos unir a un pueblo, como mismo puede crear conflictos entre sí. Es un arma poderosa ya que utiliza la palabra, tanto escrita, como verbal.
Con el pasar de los años, el periodismo ha ido cambiando, según se argumenta en el documental: “Diario Amable”, donde se expresan distintos empresarios y socios de redacciones y emisoras. Poco a poco el periodista ha tenido que ir acoplándose a nuevos estándares laborales, para poder sobresalir ante otros periodistas, ya que se ha vuelto muy competente. Esto se debe a las decisiones que han tenido que tomar las editoriales, gracias a la economía y los cambios sociales que han tenido cierta influencia sobre el periodismo. También se han dado por los conflictos de intereses entre agencias públicas y privadas. Cerrándole puertas de información al periodista y a su vez de trabajo. Según el director de “El Nuevo Día”, los cambios que han surgido han sido graduales, pero se espera un cambio radical. Por lo que, el periodista ha tenido que ir evolucionando, para poder sobrevivir.
Por lo mismo, estoy de acuerdo con Merino y Lugo, quienes dicen: “un periodista se enriquece con lecturas de calidad”. Esto lo tienen que hacer por la fuerte competencia para poder ganar cierta cantidad de lectores y no perder su credibilidad. Por lo que su redacción debe ser impecable y tener su elemento adicional, “un buen editor”, esto, según las profesoras de periodismo, Lugo, García, Merino y Toro. Estos elementos, se han convertido en herramientas indispensable a la hora de redactar. Entiendo que el periodista, se ha tenido que autentificar, para poder luchar con el arduo campo laboral que les ha tocado enfrentar.