Ante la actual situación de vida que estamos llevando los jóvenes, hay mucho que contar y narrar. Que difícil se está haciendo el sobrevivir en este maratón de vida que nos está dejando sin aire y totalmente fatigados. Son tiempos difíciles y llenos de sacrificios.
Queremos ser escuchados, apoyados y recordados en cada desición que se tome, pues somos nosotros quienes tomaremos las riendas de ésta batalla social y económica que cada día empeora. Solo se puede pensar en como cada día retrocedemos más y más. La violencia es la orden del día, las familias están perdiendo sus hogares, los jóvenes no tienen libertad de salir a la calle sin exponerse a los riesgos de la vida.
¿Cuándo podremos ver luz sin tener que tocar el polvo, sin tener que derramar una lagrima por seres queridos o por cosas que algún día nos pertenecieron? No hay compasión por quienes luchan, no hay solidaridad por quienes pierden y mucho menos hay perdón por los que nos rodean. Se ha perdido la sensibilidad humana, pero esto, a causa de lo dura que se ha tornado la vida.
Lamentablemente ésto es lo que nos ha tocado vivir y con esto se tiene y se tendrá que lidiar cada mañana. Acostarse con la esperanza de que mañana será un nuevo día lleno de vida y alegría. A ti u a mi joven, nos toca luchar por la sociedad y lograr un cambio radical en ella.